Radiografía: cuello

Radiografía: cuello
Revisado por: Yamini Durani, MD
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Examen de rayos X: cuello
Qué es
Una radiografía de cuello es un estudio seguro e indoloro en el que se usa una pequeña cantidad de radiación para tomar imágenes de los tejidos blandos del cuello. Durante el estudio, una máquina de rayos X envía un haz de radiación a través del cuello y se graba una imagen en una película especial o una computadora.

Esta imagen incluye estructuras como las vértebras (huesos del cuello), tejidos blandos ubicados frente a las vértebras, adenoides y amígdalas cuando están agrandadas. También muestra las vías respiratorias bucales y nasales, la nasofaringe (unión entre estas dos vías respiratorias), parte de la tráquea y la epiglotis (el pliegue de la piel que cubre la tráquea cuando una persona traga).

La radiografía es en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de las radiografías, como los dientes y los huesos, aparecen blancas en la radiografía. Las partes huecas, como las vías respiratorias, permiten el paso de rayos X a través de ellas y aparecen negras.

La radiografía estará a cargo de un técnico radiólogo. Cuando se toma una radiografía para ver los tejidos blandos del cuello, generalmente se toma una imagen desde el lado (lado). También puede tomar una imagen frontal (vista anteroposterior).

Por qué se hace
Las radiografías de cuello se usan para diagnosticar problemas con los tejidos blandos del cuello. Por ejemplo, los síntomas como el estridor (respiración fuerte), la tos seca y la ronquera pueden deberse a la inflamación de o cerca de diferentes partes de las vías respiratorias. Una radiografía del cuello puede ayudar a detectar una epiglotis inflamada (una condición muy rara llamada «epiglotitis») o una inflamación de los tejidos que rodean las cuerdas vocales (crup). También puede ayudar a diagnosticar una infección en el área detrás de la garganta (absceso retrofaríngeo).

Esta radiografía puede detectar signos de adenoides o amígdalas agrandadas, lo cual es muy útil para evaluar a niños con apnea obstructiva del sueño, ronquidos excesivos o infecciones repetidas en los oídos o el seno nasofaríngeo.

También puede revelar la presencia de masas en el cuello, como quistes y tumores, así como algunos tipos de objetos que el niño puede haber tragado o inhalar accidentalmente y que están atrapados en las vías respiratorias superiores o el esófago.

Preparación
No es necesaria una preparación especial para una radiografía de cuello. Se le puede pedir a su hijo que se quite toda la ropa y las joyas de la cintura para arriba y que se ponga una bata de hospital porque los botones, cierres, broches y joyas pueden interferir con la imagen.

Si su hija está embarazada, es importante que le informe al médico o al radiólogo. Por lo general, se evitan las radiografías durante el embarazo porque existe una pequeña posibilidad de que la radiación perjudique al bebé en desarrollo. Pero si es necesario tomar una radiografía, se pueden tomar precauciones para proteger al feto.

Proceso
Si bien el procedimiento puede llevar aproximadamente 15 minutos, la exposición a la radiación real suele ser inferior a un segundo.

Su hijo tendrá que ingresar a una habitación especial que probablemente tendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Los padres a menudo pueden acompañar a sus hijos para tranquilizarlo. Si permanece en la habitación mientras toma la radiografía, se le pedirá que use un delantal de plomo para proteger algunas partes del cuerpo. Los órganos reproductivos del niño también estarán protegidos con protección contra el plomo.

Se pueden tomar radiografías de cuello con el niño parado, sentado o acostado. Esto depende de la condición de su hijo y los motivos de la radiografía. El técnico acomodará al niño y luego lo colocará detrás de una pared o en una habitación contigua para activar la máquina. Si es necesario tomar dos radiografías, el técnico regresará para acomodar a su hijo nuevamente.

Se les pide a los niños mayores que contengan la respiración y permanezcan quietos durante 2 o 3 segundos, mientras toman la radiografía; Para los bebés, puede ser necesario sostenerlos suavemente. Es importante mantener el cuello quieto para que la radiografía no salga borrosa.

Que esperar
Su hijo no sentirá nada mientras se toma la radiografía. La sala de rayos X puede sentirse fría porque el aire acondicionado se usa para mantener el equipo.

La posición que debe tomar el niño para la radiografía puede ser incómoda, pero solo son unos segundos. Si su hijo está lesionado o tiene dolor y no puede permanecer en la posición solicitada, el técnico puede encontrar la posición que le resulte más cómoda. Los bebés a menudo lloran en la sala de rayos, especialmente si notan que los sostienen, por ejemplo